Apagamos las luces, nos relajamos, respiramos, logramos una inmovilidad casi total y el silencio aparente nos invadió de situaciones y sensaciones imaginarias de un mundo que afuera... seguía ¨moviéndose¨.
¨Los niños viajaron… eran todos amigos y disfrutaban su compañía
Comían algodón de azúcar y reían felices.
Sentados en el banco de la plaza, jugaban a las canicas haciéndolas
rodar
Mientras veían como un padre hamacaba a su hija como si quisiera
entregarla al cielo
Y así pueda sentir el sol en sus manos…
Imaginé todos los rostros en el aire, apareciéndose mágicamente.
Ellos modificaban sus sentimientos y me hacían sentir muy felíz¨.
Salomé, Rocío,
Selene, Luca, Luana.
2° año
